Un pequeño blogcito, para llevarse en un bolsillo o en una mochila mientras se recorre y se da vueltas alrededor del globo, lleno de palabras y de mundos inventados.
Recuerdos de Ipacaray Composição: Zulema De Mirkin, Demetrio Ortíz
Una noche tibia nos conocimos junto al lago azul de Ipacaraí. Tú cantabas triste por el camino viejas melodías en guaraní.
Y con el embrujo de tus canciones iba renaciendo tu amor en mí. Y en la noche hermosa de plenilunio de tu blanca mano sentí el calor. y con tus ojazos me dio el amor.
Dónde estás ahora cuñataí* que tu suave canto no llega a mí. Dónde estás ahora, mi ser te añora con frenesí. Todo te recuerda mi dulce amor junto al lago azul de Ipacaraí. todo te recuerda, mi voz te llama cuñataí.
Y en la noche hermosa de plenilunio de tu blanca mano sentí el calor. y con tus ojazos me dio el amor.
Dónde estás ahora cuñataí que tu suave canto no llega a mí. Dónde estás ahora, mi ser te añora con frenesí. Todo te recuerda mi dulce amor junto al lago azul de Ipacaraí. todo te recuerda, mi voz te llama cuñataí.
*Mujer joven/muchacha
*Lago Ipacaray: Se ubica a 28 kilómetros de la capital.Este lago de forma irregular y hermosas aguas tiene una dimensión de 24 kilómetros de largo por 4 kilómetros de ancho y tiene una profundidad media de 3.5 metros. El lago es el núcleo del Parque Nacional Ypacarai, el cual cubre una superficie de 16000 hectáreas dentro de las sierras de la cordillera de Caaguazú. A su alrededor podrá observar una hermosa diversidad de flora y fauna: verdes paisajes llenos de hierbas, flores, aves y otras tantas pequeñas lagunas.
Este pájaro de la región subtropical de nuestro país, se denomina así porque su canto se asemeja al tañido de una campana. En el Brasil éste pájaro recibe el nombre de arapongá o ferreiro que significa herrero, y, según se afirma recibe este nombre, dado que imita muy bien el trabajo del herrero en la bigornia; Al principio se oyen los golpes espaciados, claramente, y por fin algunos más rápidos y arrastrados, como el rechinar de la lima sobre el hierro. En el Paraguay, donde también habita se lo conoce con el nombre de guayrá campana, y se afirma que cantó por primera vez, al exhalar su último suspiro Roque González de Santa Cruz, jesuita martirizado por los indios guaraníes, a las órdenes del cacique Ñesu.
La leyenda refiere que en ocasión de estarse levantando una modestísima iglesia, los indios guaraníes destruyeron los muros, pero la campana aún sin badajo, empezó a sonar misteriosamente, y por doquier persiguió a los infieles que habían matado a los misioneros. La campana fue transformada por Tupá en un pajarito blanco, que al elevar su canto parece realmente la voz de una campana...
Guayrá campana
El macho del pájaro campana es blanco con zonas desprovistas de plumas en la cara y garganta que son de color celeste verdoso. La hembra posee la cabeza cenicienta y el dorso oliva, con la parte ventral amarillento estriado. Esta ave cuando joven se asemeja a la hembra pero con capuchón negro. Recién después de tres años obtiene el plumaje de adulto.
El pájaro campana está en peligro critico de extinción.
El Pájaro campana es endémico regional de Sudamérica, lo que significa que se encuentra solo en esta parte del mundo. Es interesante resaltar que los bosques del Brasil y de la Argentina que son hábitat del pájaro campana, también están amenazados como los del Paragauay, restándole a esta especie lugar donde vivir en los bosques del Mbaracayú, en alguna reserva del Brasil y en el parque Binacional Yguazu.
Cecillio Valiente ñe’êpoty (letra). Eladio Martínez ha José Asunción pupoty (música).
Che pykasumi revevé vaekué chehegui rehóvo Mi pequeña tórtola que volando leve de mi te alejaste, ouva ne angué cada pyhare che kéra jopy tu imagen retorna una y otra noche a oprimirme el sueño rohayhugui ai ajepy´apyva che ne ra´arõvo En razon de amor me desasosiego y estoy esperándote, michinte jepépa ndaivevuivéi che mba´e mbyasy. aún siendo recóndita es intolerable ésta mi dolencia.
Ne añaitégui ndente aikóva ko´ãicha aikove asy Porque eres cruel ando trajinando enfermo y febril; jaikóma rire ku juayhu porãme oñondivete después de acunar el tibio cariño que juntos vivimos resê reveve che rejarei, che motyre´y emprendiste el vuelo: aqui me dejaste tomándome huérfano aiko aikorei ndavy´amivéi upete guive. vagabundo y solo sumido en tristeza desde aquella vez
Sin consuelo alguno te sigo queriendo cada amanecer Ku amaske ko´ê rohayhu asy na remediavéi como sombra voy caminando a solas con mi soledad. ñaimo´a voi ku itavymiva mba´é aiko mis ojos padecen al mirar la casa donde ya no estás. ama´e asy pe nde rogamire ha nde nereiméi corazón transido que me mancha el pecho y me hace sollozar korasõ rasy che mbo tarová, che mbo jahe´o.
Con un leve vuelo de mi te apartaste pequeña torcaz. Re vevévaekue che hegui rehovo che pykasumi porque no querías que te acariciase el pelo y la piel. reipotavé’ygui rohavi´úmi ni rojavyky; regresa, te pido, a darme consuelo como sabes tú. ejumi jeyna ikatumi haicha che consolami alivia esta pena que me estruja el alma ......... che pykasumi. ta ivevuimi che jopy asyva che mba´e mbyasy.
No son más silenciosos los espejos ni más furtiva el alba aventurera; eres, bajo la luna, esa pantera que nos es dado divisar de lejos. Por obra indescifrable de un decreto divino, te buscamos vanamente; más remoto que el Ganges y el poniente, tuya es la soledad, tuyo el secreto. Tu lomo condesciende a la morosa caricia de mi mano. Has admitido, desde esa eternidad que ya es olvido, el amor de la mano recelosa. En otro tiempo estás. Eres el dueño de un ámbito cerrado como un sueño.