martes, 25 de junio de 2013
martes, 2 de abril de 2013
Enero y La Mujer Desnuda
Sara Gallardo Drago Mitre (Buenos Aires, 23 de diciembre de 1931 - 14 de junio de 1988) fue una escritora argentina de la generación de narradoras y poetas de la década del 50-60.
Armonía Somers, seudónimo de Armonía Liropeya Etchepare Locino (7 de octubre de 1914, Pando - 1 de marzo de 1994, Montevideo) fue una escritora y pedagoga de Uruguay.
sábado, 30 de enero de 2010
La canción y el poema: Idea Vilariño - Alfredo Zitarrosa
hoy que ya pasó la vida,
hoy que me río si pienso,
hoy que olvidé aquellos días,
no sé por qué me despierto
algunas noches vacías
oyendo una voz que canta
y que, tal vez, es la mía.
Quisiera morir –ahora– de amor,
para que supieras
cómo y cuánto te quería,
quisiera morir, quisiera... de amor,
para que supieras...
Algunas noches de paz,
–si es que las hay todavía–
pasando como sin mí
por esas calles vacías,
entre la sombra acechante
y un triste olor de glicinas,
escucho una voz que canta
y que, tal vez, es la mía.
Quisiera morir –ahora– de amor,
para que supieras
cómo y cuánto te quería;
quisiera morir, quisiera... de amor,
para que supieras...
domingo, 17 de enero de 2010
Descubrimiento: Armonía Somers

"Yo creo que un relato es siempre parte o continuación de los demás que hemos hecho, vivido, soñado u oído como bellas mentiras, y por eso suelo superponer algún trazo coloquial o algún nombre afín de no romper la unidad invisible de todo lo narrado..."
Antibiografía. Armonía Somers es seudónimo literario de la maestra uruguaya Armonía Liropeya Etchepare Locino. Esa hija de anarquista y de católica no sólo armonizó en impar sincretismo los credos de sus padres, sino que además concilió dos vocaciones de apariencia encontrada.
La señorita Etchepare fue una pedagoga de renombre que ascendió en el escalafón escolar y frecuentó foros internacionales en Londres, París, Ginebra, mientras que el “contenido sexual” y la libertad literaria de la obra de Somers trastornaban la apacible medianía montevideana. Aunque no le haya deparado consecuencias burocráticas –siguió ejerciendo en paz sus cargos–, la divulgación de su verdadero nombre dañó un tanto el escudo de anonimato que tan bien convenía a su carácter, remiso al principio de identidad:
“No quisiera tener ni siquiera cuerpo ubicuo. Y menos aún biografía lineal. Creo que con el destino alcanza. La suma de biografía más destino es un abuso de los memorialistas. Generalmente se lo hacen a uno después de muerto”
Novelas
* La mujer desnuda. Montevideo 1950
* De miedo en miedo. Montevideo 1965
* Un retrato para Dickens. Montevideo 1969
* Sólo los elefantes encuentran mandrágora. Buenos Aires 1986
Cuentos y novelas cortas
* El derrumbamiento. Montevideo 1953
* La calle del viento Norte y otros cuentos. Montevideo 1963
* Todos los cuentos, 1953-1967. Montevideo 1967 (2 tomos)
* Muerte por alacrán. Buenos Aires 1978
* Tríptico darwiniano. Montevideo 1982
* Viaje al corazón del día. Montevideo 1986
* La rebelión de la flor. Montevideo 1988
* El hacedor de girasoles. Montevideo 1994.
La mujer desnuda. Montevideo 1950Rebeca Linke es una especie de nombre ancla a partir del cual la novela va sumergiéndose en el complejo universo de una mujer fatal pero vulnerable, sublime pero mundana y, sobre todo, plagada de seudónimos: Judith, Semíramis, Magdala y casi todos los nombres sin reverso porque “las hembras no deben llevar nombres que volviéndoles una letra sean de varón”. Ella, siguiendo con el curso onomástico, recorre un itinerario universal que empieza en Eva y termina, un poco, en Ofelia. Apenas cumple los treinta años, obsesionada por la idea de la nada “que siempre es algo”, lleva a cabo una idea fantástica, irrealizable –cortarse su propia cabeza– que dará como resultado una consecuencia real, verosímil pero incluso aún más perturbadora: pasearse desnuda en un bosque sin nombre. Al verla, cada uno de sus habitantes –entre los cuales se encuentran un par de gemelos tan perversos como imbéciles y un sacerdote arrepentido de haber postergado su verdadera vocación–, irán enfrentándose con sus propios límites, con su propia cárcel.
Un resplandor llamado Armonía
miércoles, 21 de octubre de 2009
Tal vez
martes, 20 de octubre de 2009
Dónde el sueño cumplido...
sábado, 19 de septiembre de 2009
Marosa

Descendiente de inmigrantes italianos y vascos que fundaron quintas en zonas rurales del Uruguay, comenzó a publicar en los años 50, y en los dos tomos de Los papeles salvajes (1989 y 1991) recopiló sus poemas publicados hasta entonces. En su obra, un canto a la naturaleza y a sus mutaciones, la mitología es una constante. Es una de las voces poéticas más singulares de Latinoamérica. En sus recitales poéticos -muchos de ellos reproducidos en cassettes y otros formatos- demostraba una capacidad interpretativa sui generis, en la que se entremezclaban emociones como el miedo, la sorpresa, el desasosiego y el deseo, siempre con una voz trémula y delicada.
Su voz
Deja tu comarca entre las fieras y los lirios...
Deja tu comarca entre las fieras y los lirios. Y ven a mí esta noche oh, mi amado, monstruo de almíbar, novio de tulipán, asesino de hojas dulces. Así, aquella noche lo clamaba yo, de portal en portal, junto a la pared pálida como un hueso, todo llena de un miedo irisado y de un oscuro amor. Ya era la edad en que las abuelas habían retrocedido a moradas de subtierra y sólo sus almas perduraban encadenadas a las lámparas estremeciendo mariposas verdes y amarillas a la hora de los fuegos y los rezos. ¡Oh, mi amor!— lo clamaba yo, de puerta en puerta, de muro en muro- perdí mis trenzas, estoy desnuda, se cayó el sándalo de los medallones, la luna paró sobre las chimeneas su trineo de coral. Y no vienes, hombre, rosa, crimen, corazón. Voy a quebrar las almendras, a comer alabastro amargo. Voy a matar los panales. Me has hecho imaginar inútilmente tus médulas de sándalo, tu corazón de fuego. Ahora, reirán de mí las muertas que se acuerdan de tu amor. Así mentía yo, abrazada a su melena de oro, a su terrible miel. Él hablaba una lengua casi inteligible; pero, un rocío voraz, una lepra de flores, le terminaba el rostro. Y dentro estaban el azúcar y las cruces y los espejos con olor a jacintos. Nos acercamos a la mesa. Las abuelas renacieron en las lámparas. Le dije que iba a guardarlo, que iba a besarlo, que iba a guardar su corazón entre las piñas y los licores y las medallas. Otra vez jardín y sombras y columnas rotas y los cisnes serios como hombres. Empecé a matarlo. Porque no digas mi amor a nadie—a entreabrirle los pétalos del pecho, a sacarle el corazón. Él se apoyó en mi brazo, le latía con locura el almíbar de los dedos. Empezó a morir. Cerca del bosque empezó a morir. Rompí a llorar. Voy a matar los panales; voy a quebrar las almendras, a comer alabastro amargo. Su muerte siguió a lo largo del bosque. Quise recogerla en mi saya, reunirla en mis brazos, abrazarla. Voy a tener hijos de almíbar y de pétalos y no podrán besarte, oh, mi novio de miel, mi tulipán. Lloraba desesperadamente. Quería juntar los pétalos, reconstruir la miel, sacarlo de la muerte, ganarlo para siempre, que no tuviera fin este poema.
Misal de la virgen-Usted nunca tuvo hijos.
-No. Aunque, un día, cuando era chica, surgieron de mí, de mi pelvis, tres
lagartos. En cartílago grueso y anillado. Tres.
-Eh.
-Sí. Iban por la hierba. Al parecer tenían ojos, pero no pude saberlo. Se
hundieron en el piso.
-Oh.
-Pero antes oí un alarido, como si dijesen: ¡Mamá! ¡Ay, madre! ¡Ay!
-Oh.
-No volvieron nunca. En el momento de la parición, salían de mis pechos (del
izquierdo y del derecho), una gotita de sangre y una gotita de leche.
-...!
Y ella quedó impasible. Y aunque era completamente blanca, pareció lo que
siempre había parecido:
Una princesa india, abajo de su anacahuita.
De "Obra completa " 2005
"Los papeles salvajes", tal el título que Marosa di Giorgio eligió para reunir su producción poética, es una de las obras capitales de la poesía hispanoamericana. Editado inicialmente en Montevideo a fines de la década del ochenta y comienzos de la del noventa, Adriana Hidalgo publicó en el año 2000, en la Argentina, para todo el mundo hispanohablante, una nueva edición de Los papeles..., en dos tomos, con el agregado, en versión reducida, del libro "Diamelas a Clementina Médici", una pieza mayor de la lírica contemporánea, que la gran poeta uruguaya dedica a la memoria de su madre.martes, 8 de septiembre de 2009
El Viaje hacia el Mar: Juan José Morosoli

El viaje hacia el mar |
A pesar de que habían resuelto partir a las cuatro, Rataplán llegó a las tres. Era el primero en llegar.
En el café había un solo hombre, sentado al lado de la puerta, desconocido para Rataplán, lo que quiere decir que no era del pueblo.
-Buen Día - dijo aquél al entrar.
-Bueno -respondió el otro, y acercó una silla al recién llegado como si le conociera o estuviera esperándole y, tras un silencio, agregó:

-¿Madrugó, eh?
-Sí -respondió Rataplán-, estamos de viaje a la playa.
-¿A qué playa?
-¿Hay más de una?
-¡Uf!... Muchísimas. ¿No conoce el mapa?
-No señor, no lo conozco...
-Pues playas hay muchísimas...
-Habrá. A nosotros nos lleva Rodríguez. ¿No ve que nunca hemos visto el mar?
Juan José Morosoli (Minas/Uruguay, 1899-1957) es uno de los grandes maestros de la narración breve. Autodidacta, hombre comprometido con su pueblo natal y, a su vez, fino observador de la realidad, colaboró en publicaciones periódicas de Minas, Montevideo y Buenos Aires. En su madurez dictó conferencias en distintos puntos del país en las que reflexionó sobre la creación literaria -propia y ajena-, la novela latinoamericana, la producción cultural de las elites y la cultura popular.

Obras literarias
Gracias por el fuego: Mario Benedetti

Intimidad
"Soñamos juntos
juntos despertamos
el tiempo hace o deshace
mientras tanto
no le importan tu sueño
ni mi sueño
somos torpes
o demasiado cautos
pensamos que no cae
esa gaviota
creemos que es eterno
este conjuro
que la batalla es nuestra
o de ninguno
juntos vivimos
sucumbimos juntos
pero esa destrucción
es una broma
un detalle una ráfaga
un vestigio
y un abrirse y cerrarse
el paraíso
ya nuestra intimidad
es tan inmensa
que la muerte la esconde
en su vacío
quiero que me relates
el duelo que te callas
por mi parte te ofrezco
mi última confianza
estoy solo
pero a veces
puede la soledad
ser
una llama."

PALABRAS VERDADERAS
viernes, 28 de agosto de 2009
Nocturna: Idea Vilariño

Decir no
decir no
atarme al mástil
pero
deseando que el viento lo voltee
que la sirena suba y con los dientes
corte las cuerdas y me arrastre al fondo
diciendo no no no

pero siguiéndola.
Obra poética
- La suplicante (1945)
- Cielo Cielo (1947)
- Paraíso perdido (1949)
- Por aire sucio (1950)
- Nocturnos (1955)

- Poemas de amor (1957)
- Pobre Mundo (1966)
- Poesía (1970)
- No (1980)
- Canciones (1993)
- Poesía 1945 - 1990 (1994)
- Poesía completa (2002)
Santa María: Juan Carlos Onetti




Juan Carlos Onetti (Montevideo, 1 de julio, 1909 - Madrid, 30 de mayo, 1994), escritor uruguayo. La obra literaria de Onetti, fuera de su poderosa originalidad, debe mucho a dos raíces distintas: la primera, su admiración por la obra de William Faulkner; como él, crea un mundo autónomo, cuyo centro es la inexistente ciudad de Santa María. La segunda es el Existencialismo: una angustia profunda se encuentra enterrada en cada uno de sus escritos, siempre íntimos y desesperanzados. Su primera novela, El pozo, de 1939, es considerada la primera novela moderna de Sudamérica; el ciclo de Santa María empieza en 1950, cuando aparece La vida breve.Obras
- El pozo, 1939.
- Tierra de nadie, 1941.
- Para esta noche, 1943.
- La vida breve, 1950.
- Un sueño realizado y otros cuentos, 1951
- Los adioses 1954.
- Para una tumba sin nombre, 1959.
- La cara de la desgracia, 1960.
- El astillero, 1961.
- El infierno tan temido y otros cuentos, 1962.
- Juntacadáveres, 1964.
- Tres novelas (1967)
- Cuentos completos (1967)
- Los rostros del amor (1968)
- Novelas y cuentos cortos completos (1968)
- Obras completas (1970)
- La muerte y la niña, 1973.
- Tiempo de abrazar, 1974.
- Cuentos completos (1974)
- Réquiem por Faulkner (1975)
- Dejemos hablar al viento, 1979.
- Tan triste como ella y otros cuentos (1976)
- Cuentos secretos (1986)
- Presencia y otros cuentos, 1986.
- Cuando entonces, 1987.
- Cuando ya no importe, 1993.
http://www.onetti.net/
http://www.encuentro.gov.ar/Content.aspx?Id=623
http://www.henciclopedia.org.uy/autores/Delatorre/Onetti.htm
http://sololiteratura.com/one/onettiprincipal.htm
martes, 25 de agosto de 2009
Nadie encendía las lámparas - F. Hernández
Felisberto
El PianistaFelisberto Hernández nació en Montevideo el 20 de octubre de 1902. Fue el mayor de los cuatro hijos del matrimonio de Prudencio Hernández y Juana Silva. Pianista y escritor. Realizó numerosas giras presentando conciertos por el interior del país y de la Argentina. Fue compositor, destacándose entre sus obras: Canción de Cuna, Primavera, Negros, Marcha Fúnebre, Crepúsculo. Se casó en 1925 con la maestra María Isabel Guerra y ese mismo año publicó su primer libro, Fulano de Tal. En 1926 nació en Maldonado, su primera hija, Mabel. Libro sin Tapas apareció en 1929, La cara de Ana en 1930 y La envenenada en 1931. Su interés por la filosofía, la psicología y el arte, lo llevó a integrar el círculo de amigos al que pertenecían Carlos Vaz Ferreira, Alfredo y Esther Cáceres y Joaquín Torres García, entre otros.
En 1935 se divorció de María Isabel Guerra. En 1937 se casó con la pintora Amalia Nieto y en 1938 nació su segunda hija, Ana María. En 1939 estrenó Petruschka de Strawinsky en el Teatro del Pueblo de Buenos Aires.
El Escritor
En 1946 viajó a París con una beca del gobierno francés.La Editorial Sudamericana publicó en 1947, Nadie encendía las lámparas. A fines de ese año, su mentor y amigo, Jules Supervielle, lo presentó en el Pen Club de París y en el anfiteatro Richelieu de La Sorbonne. Apareció en La Licorne la primera traducción al francés del cuento "El balcón". En 1948 regresó a Montevideo. Se casó con la española María Luisa de las Heras, de la que se separó en 1950. En Escritura apareció por primera vez Las Hortensias en 1949. En 1954 se casó con la pedagoga Reina Reyes. En 1955 publicó su "manifiesto estético": Explicación falsa de mis cuentos en La Licorne. Ingresó de taquígrafo en la Imprenta Nacional; él mismo había inventado un sistema taquigráfico en el que copió algunos de sus cuentos y el cual, aún, no ha podido ser descifrado. En 1958 se separó de Reina Reyes. En 1960 publicó La casa inundada. Ese año comienza su noviazgo con María Dolores Roselló. En 1962 salió la primera edición de El cocodrilo, reeditada en 1963, y póstumamente, en 1965, Tierras de la memoria. Murió el 13 de enero de 1964.
http://cvc.cervantes.es/actcult/fhernandez/default.htm
sábado, 15 de agosto de 2009
Las venas abiertas de América Latina
Eduardo Galeano publicado en 1971. En esta obra, difícil de clasificar como muchas otras de Galeano, el autor analiza la historia de América Latina de modo global desde la Colonización europea de América hasta la Latinoamérica contemporánea argumentando con crónicas y narraciones el constante saqueo de los recursos naturales de la región por parte de los imperios coloniales, entre los siglos XVI y XIX, y los Estados imperialistas, el Reino Unido y los Estados Unidos principalmente, desde el siglo XIX en adelante.Serie "Juanito Laguna" - Antonio Berni



La noche/Secreta mujer

En "El libro de los abrazos", uno de los libros más exitosos y logrados de Galeano, está contenido un pequeño relato titulado "La noche". Este relato dividido en cuatro partes sirvió de inspiración a Serrat para su canción "Secreta mujer" que formó parte del álbum "Sombras de la China" (1998):
LA NOCHE / 1 No consigo dormir. Tengo una mujer atravesada entre los párpados. Si pudiera, le diría que se vaya; pero tengo una mujer atravesada en la garganta.
LA NOCHE / 2 Arránqueme, Señora, las ropas y las dudas. Desnúdeme, desdúdeme.
LA NOCHE / 3 Yo me duermo a la orilla de una mujer: yo me duermo a la orilla de un abismo.
LA NOCHE / 4 Me desprendo del abrazo, salgo a la calle. En el cielo, ya clareando, se dibuja, finita, la luna. La luna tiene dos noches de edad. Yo, una.
Gius
Eduardo Germán Hughes Galeano (Montevideo, 3 de septiembre de 1940) es un periodista y escritor uruguayo, una de las personalidades más destacadas de la literatura latinoamericana.
Con "Memorias del fuego" hay una recuperación del pasado indigenista. E
sta obra narra la odisea de las dos Américas, centrándose en los hechos más cotidianos, componiendo una trilogía febril e incisiva, apoyada en la rigurosidad de las fuentes y en la que se entrecruzan crónicas históricas con pinceladas del presente, siempre en busca de un futuro más justo. De aquella trilogía histórica formaban parte "Los nacimientos" (1982), "Las caras y las máscaras" (1984) y "El siglo del viento" (1986). En los tres libros hay un mismo objetivo y como dice el periodista italiano Gianni Miná, una voz incisiva y militante que trata de impedir que se olvide la tragedia que asola a quienes viven en el más completo subdesarrollo."Memorias del fuego" está estructurada en torno a pequeñas vivencias
cotidianas que es en donde encuentra Galeano la verdadera grandeza del ser humano. La intrahistoria es el universo en el que caminan las obras del escritor uruguayo, al margen de grandes gestas y de sucesos grandilocuentes, que se apartan del hombre de a pie y del verdadero devenir de los acontecimientos históricos. Son, en palabras de Galeano, historias pequeñas, pero no minimalistas.Joan Manuel Serrat toma prestado un fragmento de una de estas historias de la "Memoria del fuego" para ilustrar a modo de presentación en sus recitales el tema "Che Pykasumi", que el cantautor interpreta en lengua guaraní.
Un año antes de la publicación de "El siglo del viento" y una vez terminada la dictadura uruguaya regresa a Montevideo. Tres años después firma "El libro de los abrazos", de contenido más sutil y poético. El propio Galeano definiría de este modo la raíz de esta obra: "Creo que un autor al escribir abraza a los demás. Y éste es un libro sobre los vínculos con los demás, los nexos que la memoria ha conservado, vínculos de amor, solidaridad. Historias verdaderas vividas por mí y por mis amigos, y como mi memoria está llena de tantas personas, es al mismo tiempo un libro de "muchos"... Es un equívoco que ha fragmentado los lazos de solidaridad, que ha condenado a este mundo de finales de siglo a tener hambre de abrazos, a padecer de soledad, el peor tipo de soledad: la soledad en compañía. Es el mismo proceso que se manifiesta con la pobreza".
Sus trabajos trascienden géneros ortodoxos, combinando documental, ficción, periodismo, análisis político e historia. Galeano niega ser un historiador: "Soy un escritor que quisiera contribuir al rescate de la memoria secuestrada de toda América, pero sobre todo de América Latina, tierra despreciada y entrañable".
Las palabras andantes: Eduado Galeano
Ventana sobre este libro Una mesa remendada, unas viejas letritas móviles de plomo o madera, una prensa que quizás Gutemberg usó: el taller de José Francisco Borge en el pueblo de Bezerros, en los adentros del nordeste del Brasil.
El aire huele a tinta, huele a madera. Las planchas de madera, en altas pilas, esperan que Borges las talle, mientras los grabados frescos, recién despegados, se secan colgados de los alambres. Con su cara tallada en madera, Borges me mira sin decir palabra.
En plena era de la televisión, Borges sigue siendo un artista de la antigua tradición del cordel. En minúsculos folletos, cuenta sucedidos y leyendas: él escribe los versos, talla los grabados, los imprime, los carga al hombro y los ofrece en los mercados, pueblo por pueblo, cantando en letanías las hazañas de gentes y fantasmas.
Yo he venido a su taller para invitarlo a que trabajemos juntos. Le explico mi proyecto: imágenes de él, sus artes de grabado, y palabras mías. Él calla. Y yo hablo y hablo, explicando. Y él, nada.
Y así sigue siendo, hasta que de pronto me doy cuenta: mis palabras no tienen música. Estoy soplando en flauta quebrada. Lo no nacido no se explica, no se entiende: se siente, se palpa cuando se mueve. Y entonces dejo de explicar; y le cuento. Le cuento las historias de espantos y de encantos que yo quiero escribir, voces que he recogido en los caminos y sueños míos de andar despierto, realidades deliradas, delirios realizados, palabras andantes que encontré —o fui por ellas encontrado.
Le cuento los cuentos; y este libro nace.
http://www.patriagrande.net/uruguay/eduardo.galeano/las.palabras.andantes/index.html







