miércoles, 26 de mayo de 2010

Capilla del Monte - SM Sierras 2010

Capilla del Monte





San Marcos Sierras





jueves, 20 de mayo de 2010

martes, 18 de mayo de 2010

lunes, 10 de mayo de 2010

lunes, 3 de mayo de 2010

Una novela china: César Aira



Abajo, en la tierra, todo era extraño. No tenían el hábito de los paseos nocturnos (la gente de campo nunca lo tiene), y a esta hora, las cercanías de la aldea les resultaban irreconocibles como un país extranjero. Pero eso, a su vez, sí les era habitual y conocido: los chinos tenemos distintos mundos superpuestos, a nuestra disposición, al alcance de la mano podría decirse, y lo más fantástico está bajo una imperceptible capa de luz, incluso nocturna, o de laca cotidiana.

—¿Y si se nos apareciera el dragón? —bromeó Hin.

—Si fuera real...

—Debería serlo, después de todo lo que se dijo esta noche.


La espera

Un mandarín estaba enamorado de una cortesana.

"Seré tuya, dijo ella, cuando hayas pasado cien noches esperándome sentado sobre un banco, en mi jardín, bajo mi ventana."

Pero en la nonagésimanovena noche, el mandarín se levanta, toma su banco bajo el brazo y se va.

sábado, 1 de mayo de 2010

Pavarotti : Vesti La Giubba




Tramuta in lazzi lo spasmo ed il pianto;
in una smorfia il singhiozzo e 'l dolor...
Ridi, Pagliaccio, sul tuo amore infranto,
ridi del duol che t'avvelena il cor!


martes, 27 de abril de 2010

La Villa: César Aira


Más allá de Directorio empezaba el barrio de las casitas municipales, vacío y oscuro, con sus calles en arco entremezcladas. Ahí había mucho menos que buscar, pero no les importaba. Volvían a apurarse, esta vez por llegar cuanto antes, tomaban las callecitas que los acercaran antes a Bonorino, por donde desembocaban en la villa. Pero estaban cansados, y cargados, los niños tropezaban de sueño, el carrito zigzagueaba, la marcha tomaba el aire de un éxodo de guerra.


viernes, 23 de abril de 2010

Martha Argerich, L’enfant et les sortilèges

Se puede tener una experiencia mística en un templo budista, en una catedral, o con las manos de una mujer que se deslizan sobre un piano...




–Usted describe a Martha Argerich con una doble magnitud: la de una mujer que preservó su infancia y dentro de la cual hay un adulto complejo.


–Martha Argerich supo conservar las cualidades de la infancia, eso que todos buscamos preservar, pero que no llegamos a hacerlo porque la vida es muy difícil en muchos aspectos. Entonces nos comportamos como adultos. Pero Martha Argerich preservó la frescura de la infancia, que es indispensable para su arte. Todos los artistas guardaron una parte de la infancia, pero Argerich fue más lejos que los demás. Argerich tuvo una conciencia de adulto muy temprana. En cuanto empezó a aprender el piano a la edad de tres años, ya tenía una exigencia interior muy, muy grande. Es una paradoja fundamental en su personalidad que vamos a encontrar a lo largo de su vida. Argerich es alguien profundo, inteligente, pero no es razonable. Huye de la realidad. Ella es consciente de eso. Argerich vive de noche, trabaja de noche, se escapa del día porque el día es el momento donde todo el mundo trabaja, donde hay que ser eficaz. Todas esas cosas le son extranjeras. En cambio, de noche está en su centro íntimo.


–Sin embargo, ese aspecto bohemio no le quita nada a la dimensión de su arte. Al contrario, la engrandeció.


–Desde luego, pero el punto de partida es una exigencia muy grande. Ella no busca la eficacia. Lo que busca es alcanzar una suerte de perfección. No se trata de una perfección técnica u objetiva, sino de una perfección íntima. Por esa razón no toca todas las sonatas o todos los conciertos de Beethoven. Sólo toca las obras que siente profundamente. Todos los artistas tienen ese principio, pero muy pocos lo aplican. Martha Argerich supo preservar esa liberad que consiste en tocar sólo las obras que siente en profundidad. A veces la atacaban diciendo que había hecho su carrera con cuatro conciertos: el de Schumann, el concierto en sol de Ravel, los dos primeros conciertos de Beethoven. Pero ella siente que puede ejecutarlos mejor porque es como si hubiese sido ella quien los compuso. Hay otras obras que no siente con tanta profundidad y por ello no las toca. Y también hay otras piezas, como el cuarto concierto de Bethoven frente a las que se siente tan cerca, que le llegan tan hondamente, que no osa abordarlas. Es como cuando estamos enamorados de alguien y no nos animamos a hablarle. Tocar un concierto así en público sería para ella como profanar algo sagrado. Eso es algo difícil de comprender en el mundo de hoy. Pero Martha Argerich supo proteger esa dimensión, esa libertad casi de gitano.


Nota Completa



jueves, 22 de abril de 2010

martes, 20 de abril de 2010

sábado, 17 de abril de 2010

lunes, 12 de abril de 2010

Haroldo y su barco


Entre los ribereños se dice que un bote no puede navegar sin nombre, que necesita de ese ritual de bautismo. Recordamos el nombre que Haroldo Conti le puso a su barco mientras lo estaba haciendo.... "Alejandra". Más tarde, fue el nombre de su hija.


domingo, 4 de abril de 2010

jueves, 1 de abril de 2010

Zama: Antonio Di Benedetto


Año 1790

Salí de la ciudad, ribera abajo, al encuentro solitario del barco que aguardaba, sin saber cuándo vendría.
Llegué hasta el muelle viejo, esa construcción inexplicable, puesto que la ciudad y su puerto siempre estuvieron donde están, un cuarto de legua arriba.
Entreverada entre sus palos, se manea la porción de agua del río que entre ellos recae.
Con su pequeña ola y sus remolinos sin salida, iba y venía, con precisión, un mono muerto, todavía completo y no descompuesto. El agua, ante el bosque, fue siempre una invitación al viaje, que él no hizo hasta no ser mono, sino cadáver de mono. El agua quería llevárselo y lo llevaba, pero se le enredó entre los palos del muelle decrépito y ahí estaba él, por irse y no, y ahí estábamos.
Ahí estábamos, por irnos y no.


martes, 30 de marzo de 2010

Los heraldos negros

DANIEL MUCHIUT Y LOS CUERVOS DE MASAHISA FUKASE

Hace un par de años, buscando autores para proyectar y estudiar en los talleres de fotografía, mi amigo Gabriel Díaz me acercó el libro The Solitude of Ravens (La soledad de los cuervos), del fotógrafo japonés Masahisa Fukase. Me lo dio mientras me decía que “le diera tiempo”, repitiéndome la misma frase que había utilizado una vez en un viaje espiritual que hicimos para acercarnos a la obra del gran Robert Frank en Nueva York, en su muestra retrospectiva Moving Out.


Yo mismo le volvería a repetir muchas veces esas palabras, porque acuñan una gran verdad: hay obras que necesitan de su tiempo, de su espera, para hacer efecto, para despertarnos de nuestra propia comodidad, la de querer ver en un solo golpe de vista todo lo que puede transmitir una gran imagen.

Y éste fue el efecto que me produjo La soledad de los cuervos, el libro quizá más oscuro e iluminado que he visto.

Después de separarse de su mujer, hundido en una gran depresión, Fukase empieza un trabajo fotográfico que llevó adelante durante diez largos años, dando a luz este ensayo triste, trágico y solitario.

Desde el comienzo, el libro se vuelve inquietante y oscuro. Cuervos que nos sobrevuelan presagiando desgracia. Se sospecha que algo puede ocurrir, que nada feliz puede pasar; y al avanzar por sus páginas, lentamente nuestros cuerpos parecen cubrirse de plumas negras, nuestra boca se transforma en pico y nuestras manos en filosas garras. Los seres humanos nos ponemos el manto oscuro de la desolación.

lunes, 29 de marzo de 2010


"Cualquier cosa es un camino entre cantidades de caminos. Por eso debes tener siempre presente que un camino es sólo un camino; si sientes que no deberías seguirlo, no debes seguir en él bajo ninguna condición. Para tener esa claridad debes llevar una vida disciplinada. Sólo entonces sabrás que un camino es nada más un camino, y no hay afrenta, ni para ti ni para otros, en dejarlo si eso es lo que tu corazón te dice. Pero tu decisión de seguir en el camino o de dejarlo debe estar libre de miedo y de ambición. Te prevengo. Mira cada camino de cerca y con intención. Pruébalo tantas veces como consideres necesario. Luego hazte a ti mismo, y a ti solo, una pregunta. Es una pregunta que sólo se hace un hombre muy viejo. Mi benefactor me habló de ella una vez cuando yo era joven, y mi sangre era demasiado vigorosa para que yo la entendiera. Ahora si la entiendo. Te diré cuál es: ¿Tiene corazón este camino? Todos los caminos son lo mismo, no llevan a ninguna parte. Son caminos que van por el matorral. Puedo decir que en mi propia vida he recorrido caminos largos, largos, pero no estoy en ninguna parte. Ahora tiene sentido la pregunta de mi benefactor. ¿Tiene corazón este camino?. Si tiene, el camino es bueno; si no, de nada sirve. Ningún camino lleva a ninguna parte, pero uno tiene corazón y el otro no. Uno hace gozoso el viaje; mientras lo sigas, eres uno con él. El otro te hará maldecir tu vida. Uno te hace fuerte; el otro te debilita."

Carlos Castaneda


viernes, 19 de marzo de 2010

jueves, 18 de marzo de 2010

Gricel: del Maestro Mores y el genial Contursi


1942

Música: Mariano Mores
Letra: José María Contursi
Canta: el Polaco Goyeneche

No debí pensar jamás
en lograr tu corazón
y sin embargo te busqué
hasta que un día te encontré
y con mis besos te aturdí
sin importarme que eras buena...
Tu ilusión fue de cristal,
se rompió cuando partí
pues nunca, nunca más volví
¡Qué amarga fue tu pena!

No te olvides de mí,
de tu Gricel,
me dijiste al besar
el Cristo aquel
y hoy que vivo enloquecido
porque no te olvidé
ni te acuerdas de mí...
¡Gricel! ¡Gricel!

Me faltó después tu voz
y el calor de tu mirar
y como un loco te busqué
pero ya nunca te encontré
y en otros besos me aturdí
¡Mi vida toda fue un engaño!
¿Qué será, Gricel, de mí?
Se cumplió la ley de Dios
porque sus culpas ya pagó
quien te hizo tanto daño.

miércoles, 17 de marzo de 2010

lunes, 15 de marzo de 2010

Transmigraciones: Oliverio G.


"A unos les gusta el alpinismo. A otros les entretiene el dominó. A mí me encanta la transmigración.

Mientras aquéllos se pasan la vida colgados de una soga o pegando puñetazos sobre una mesa, yo me lo paso transmigrando de un cuerpo a otro, yo no me canso nunca de transmigrar.

Desde el amanecer, me instalo en algún eucalipto a respirar la brisa de la mañana. Duermo una siesta mineral, entro de la primera piedra que hallo en mi camino, y antes de anochecer ya estoy pensando la noche y las chimeneas con un espíritu de gato.

¡Qué delicia la de metamorfosearse en abejorro, la de sorber el polen de rosas! ¡Qué voluptuosidad la de ser tierra, la de sentirse penetrado de tubérculos, de raíces, de un vida latente que nos fecunda... y nos hace cosquillas!

Para apreciar el jamón ¿no es indispensable ser chancho? Quien no logre transformarse en caballo ¿podrá saborear el gusto de los valles y darse cuenta de lo que significa “tirar el carro”?...

Poseer una virgen es muy distinto a experimentar las sensaciones de la virgen mientras la estamos poseyendo, y una cosa es mirar el mar desde la playa, otra contemplarlo con unos ojos de cangrejo.

Por eso a mí me gusta meterme en las vidas ajenas, vivir todas su secreciones, todas sus esperanzas, sus buenos y sus malos humores.

Por eso a mi me gusta rumiar la pampa y el crepúsculo personificado en una vaca, sentir la gravitación y los ramajes con un cerebro de nuez o de castaña, arrodillarme en pleno campo, para cantarle con una voz de sapo a las estrellas.

¡Ah, el encanto de haber sido camello, zanahoria, manzana, y la satisfacción de comprender, a fondo, la pereza de los remansos... y de los camaleones!...

¡Pensar que durante toda su existencia, la mayoría de los hombres no ha sido ni siquiera mujer!... ¿Cómo es posible que uno no se aburran de sus apetitos, de sus espasmos y que no necesiten experimentar, de vez en cuando, los de las cucarachas... los de las madreselvas?

Aunque me he puesto, muchas veces, un cerebro de imbécil, jamás he comprendido que se pueda vivir, eternamente, con un mismo esqueleto y un mismo sexo.

Cuando la vida es demasiado humana - ¡únicamente humana! – el mecanismo de pensar ¿no resulta una enfermedad más larga y más aburrida que cualquier otra?

Yo, al menos, tengo la certidumbre que no hubiera podido soportarla sin esa aptitud de evasión, que me permite trasladarme adonde yo no estoy: ser hormiga, jirafa, poner un huevo, y lo que es más importante aún, encontrarme conmigo mismo en el momento en que me había olvidado, casi completamente, de mi propia existencia."

Espantapájaros (Al alcance de todos) - Oliverio Girondo
































































Leandro Lamas


sábado, 13 de marzo de 2010

NOSSA SENHORA DO SILÊNCIO


NOSSA SENHORA DO SILÊNCIO

Às vezes quando, abatido e humilde, a própria força de sonhar se me desfolha e se me seca, e o meu único sonho só pode ser o pensar nos meus sonhos, folhejo-os então, como a um livro que se folheia e se torna a folhear sem ter mais que palavras inevitáveis. É então que me interrogo sobre quem tu és, figura que atravessas todas as minhas visões demoradas de paisagens outras, e de interiores antigos e de cerimoniais faustosos de silêncio. Em todos os meus sonhos ou apareces, sonho, ou, realidade falsa, me acompanhas. Visito contigo regiões que são talvez sonhos teus, terras que são talvez corpos teus de ausência e desumanidade, o teu corpo essencial descontornado para planície calma e monte de perfil frio em jardim de palácio oculto. Talvez eu não tenha outro sonho senão tu, talvez seja nos teus olhos, encostando a minha face à tua, que eu lerei essas paisagens impossíveis, esses tédios falsos, esses sentimentos que habitam a sombra dos meus cansaços e as grutas dos meus desassossegos. Quem sabe se as paisagens dos meus sonhos não são o meu modo de não te sonhar? Eu não sei quem tu és, mas sei ao certo o que sou? Sei eu o que é sonhar para que saiba o que vale o chamar-te o meu sonho? Sei eu se não és uma parte, quem sabe se a parte essencial e real, de mim? E sei eu se não sou eu o sonho e tu a realidade, eu um sonho teu e não tu um Sonho que eu sonhe?

Que espécie de vida tens? Que modo de ver é o modo como te vejo? Teu perfil? Nunca é o mesmo, mas não muda nunca. E eu digo isto porque o sei, ainda que não saiba que o sei. Teu corpo? Nu é o mesmo que vestido, sentado está na mesma atitude do que quando deitado ou de pé. Que significa isto, que não significa nada?

s.d.
Livro do Desassossego por Bernardo Soares. Vol.I. Fernando Pessoa.


viernes, 12 de marzo de 2010

Concierto en casa de gobierno con Lili Herrero y Teresa Parodi

Cosechero



Piedra y camino


De un sueño, lejano y bello, vida, soy peregrino...


Patio de los Cipreses y Tuneles C.C. P. España




Speculum fragmentae

miércoles, 10 de marzo de 2010

Lápices


Lápices. Los días y las noches es un libro sobre
la militancia de estudiantes secundarios, escrito
por Daniel Badenes e ilustrado por Juan Bertola.

Lunes 22 de marzo -18.30 hs. Salón de Actos del Liceo
Diagonal 77 entre 4 y 5, La Plata


martes, 9 de marzo de 2010

El Paraná

lunes, 8 de marzo de 2010

Stay, faraway, so close



As an angel hits the ground.


domingo, 7 de marzo de 2010

2 de Gotan Project

Vuelvo al Sur,
como se vuelve siempre al amor...

Soy del Sur,
como los aires del bandoneón

Siento al Sur,
como tu cuerpo en la intimidad.



Santa Maria (Del Buen Ayre)


De otro planeta: Astor Piazzolla







Quereme así, piantao, piantao, piantao...
Trepáte a esta ternura de locos que hay en mí,
ponete esta peluca de alondras, ¡y volá!
¡Volá conmigo ya! ¡Vení, volá, vení!

Quereme así, piantao, piantao, piantao...
Abrite los amores que vamos a intentar
la mágica locura total de revivir...
¡Vení, volá, vení! ¡Trai-lai-la-larará!


viernes, 5 de marzo de 2010

Desde Lima: "A punto de despegar"


"¿Y a dónde vamos a ir? ¿Y esa gente que no tiene nada y vive de la chacra? No quiero que llegue ese día. Ahora que estamos como los aviones a punto de despegar, se están preocupando más. Aun después del viaje se sigue sufriendo por la tierra, ella es todo y causa dolor. Estas son nuestras raíces. Nos despertamos cuando sale el sol y nos acostamos ya entrada la noche, así espero que siga siendo."

Juan Yara Shimabukuro. Del libro: Oía mentar la Hacienda San Agustín



Son fotografías tomadas por Susan, Kelly, Chelsy, Yaré y Alexis en diferentes lugares de San Agustín, que revelan distintos momentos. Hemos elegido 20 puntos geográficos importantes de San Agustín, estos son lugares importantes, lugares de la memoria, en ellos se han tomado fotografías, las mismas se instalarán en el lugar en copias de 1m por 1,40m. Este recorrido será mediado por los fotógrafos de San Agustín. Distancia, extrañamiento, risa, empatía, recuerdos...todo lo que estás fotos puedan provocar...








jueves, 4 de marzo de 2010

miércoles, 3 de marzo de 2010

lunes, 1 de marzo de 2010

Besos Brujos x Libertad Lamarque




Ay! Si pudiera arrancarme de los labios esta maldición...