jueves, 18 de febrero de 2010

El corazón es un cazador solitario (1940): Carson Mc Cullers

Hermosa Hermosa Hermosa Novela.
Hermosa en el sentido de entrañable.
Hermosa y llena de sensibilidad.
Con sus personajes, tan de carne y hueso.
Solitarios, deseperados, esperanzados, frágiles y resistentes.
Singer, el Doctor Copeland, Portia, Antonoupulos, Jake Blount, Biff y Mick...

Mick Kelly y su música.

Carson la escribio a los 23 años...



"La radio estaba encendida como de costumbre. Durante un segundo, se quedó junto a la ventana y contempló a la gente del interior.(...) estaba completamente oculta y sola.(...)Un programa sucedía a otro, y todos eran malos. Pero no le importaba de manera especial. Fumó y cogió un puñado de hierba. Al cabo de un rato empezó a hablar un nuevo presentador. Mencionó a Beethoven. Había leído algo en la biblioteca sobre este músico: su nombre se escribía con doble e, y era alemán como Mozart. El presentador dijo que iban a tocar su Tercera Sinfonía. Mick escuchaba sólo a medias porque quería pasear un poco más y no le importaba mucho lo que tocaban. Entonces la música empezó. Mick levantó la cabeza y se llevó el puño a la garganta...



¿Qué había ocurrido? Durante un minuto la obertura se balanceó de un extremo a otro. Como un paseo o una marcha. Como Dios pavoneándose en la noche. Su exterior se heló de repente y sólo aquella parte de la música mantuvo su calor en el corazón. Ni siquiera pudo oir lo que sonaba después, sino que se quedó allí esperando y helada, con lo puños apretados. Al cabo de un rato la música volvió, con más fuerza y volumen. No tenía nada que ver con Dios. Era ella Mick Kelly, caminando durante el día y sola por la noche. Bajo el ardiente sol y en la oscuridad con todos sus proyectos y sentimientos. La música era ella..., ella de verdad."

















Carson fotografiada por H. Cartier-Bresson


1 comentario:

  1. Jules

    Absolutamente de acuerdo

    El corazón es un cazador solitario, así como el hombre es un animal de soledades.

    Bella y melancólica.

    Un abrazo, bajo la lluvia que regresó

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